Los tres estados financieros que debes entender
Las cuentas de una empresa se resumen en tres documentos principales: el balance de situación, la cuenta de resultados y el estado de flujos de caja. Cada uno cuenta una parte diferente de la historia financiera del negocio. Leerlos de forma aislada puede ser engañoso; la clave está en entender cómo se relacionan entre sí.
El balance de situación: una foto de un momento
El balance muestra los activos (lo que tiene el negocio), los pasivos (lo que debe) y el patrimonio neto (lo que pertenece a los socios) en un momento concreto. Los activos se dividen en corrientes (disponibles en menos de un año: caja, clientes, existencias) y no corrientes (duraderos: maquinaria, inmuebles, intangibles).
La regla de oro del balance es que activos = pasivos + patrimonio neto. Si el patrimonio neto es negativo, el negocio tiene más deudas que activos: una señal de alerta grave. Un ratio de endeudamiento (deuda total / patrimonio neto) inferior a 1 indica una estructura financiera saludable.
La cuenta de resultados: el relato del año
La cuenta de resultados muestra los ingresos y gastos del negocio durante un período (normalmente un año) y el beneficio o pérdida resultante. Arriba del todo están los ingresos por ventas. Restando el coste de ventas se obtiene el margen bruto. Restando los gastos operativos (personal, alquiler, suministros, marketing) se llega al EBITDA. Después vienen las amortizaciones y depreciaciones (EBIT), los gastos financieros (intereses de deuda) y finalmente los impuestos.
El EBITDA es la métrica más utilizada en compraventa porque elimina el efecto de las decisiones de financiación (intereses) y de la política contable de amortizaciones, haciendo más fácil la comparación entre empresas.
El estado de flujos de caja: el dinero que realmente mueve
El estado de flujos de caja divide el movimiento de dinero en tres categorías: operaciones (el negocio principal), inversiones (compra y venta de activos) y financiación (deuda y capital). Es el documento más difícil de manipular contablemente y por eso es el favorito de los analistas financieros experimentados.
Un negocio con beneficios contables positivos pero flujo de caja operativo negativo puede estar consumiendo efectivo de forma insostenible. Investiga siempre la causa: ¿está creciendo demasiado rápido y financiando clientes? ¿Tiene existencias que no rota? ¿O está ocultando problemas de cobro?
Ratios financieros clave para no financieros
Liquidez corriente (activo corriente / pasivo corriente): mide la capacidad del negocio de pagar sus deudas a corto plazo. Un ratio superior a 1,5 es generalmente saludable. Rotación de clientes (ventas / clientes): mide cuántos días tarda el negocio en cobrar. Cuanto menor, mejor. Rentabilidad sobre el capital empleado (EBIT / capital empleado): mide la eficiencia con que el negocio usa sus recursos. Ratio de cobertura de intereses (EBIT / gastos financieros): mide cuántas veces puede el negocio pagar sus intereses con su resultado operativo. Un ratio inferior a 2 es preocupante.