Due diligence financiera
Revisa los estados financieros de los últimos 3-5 años, las declaraciones de IVA, IRPF/IS, la evolución de la facturación y los márgenes. Verifica la existencia de deudas ocultas, pagos pendientes y compromisos futuros. Analiza la estacionalidad del negocio y la dependencia de clientes clave.
Due diligence legal
Verifica contratos vigentes (alquiler, proveedores, clientes), licencias y permisos de actividad, litigios pendientes, y propiedad intelectual. Comprueba la situación registral del negocio y la existencia de cargas o gravámenes sobre los activos.
Due diligence fiscal y laboral
Solicita certificados de estar al corriente con Hacienda y Seguridad Social. Revisa las nóminas, contratos laborales, convenios aplicables y la existencia de demandas laborales. Comprueba las obligaciones fiscales pendientes y las retenciones practicadas.
Due diligence comercial
Analiza la cartera de clientes, la concentración de ingresos, los contratos con proveedores, la competencia directa y las barreras de entrada. Evalúa la reputación online del negocio, las reseñas y la presencia digital.